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martes, 8 de mayo de 2012

EL CORAZÓN PERFECTO


Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.

Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él ni máculas ni rasguños. De pronto un anciano se acercó y dijo: "Perdona mi atrevimiento, pero, por qué dices eso, si tu corazón no es ni siquiera aproximadamente tan hermoso como el mío, o el de tantas otras personas?"

Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares en su alrededor.
Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.

El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír. "Debes estar bromeando," dijo, -"Compara tu corazón con el mío… ¡El mío es perfecto!. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor"

-"Es cierto", dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo…
Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor.
Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado.
Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. De ahí quedaron los huecos...

Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día -tal vez- regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón.
-¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?

El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas.
Se acercó y le dio un pedazo de su corazón al anciano, de igual manera hizo éste y le dio un pedazo de su corazón al joven. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes y las uniones.

El joven miró su corazón, que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior… y el amor de él en el corazón del anciano. 
(Autor desconocido)

2 comentarios:

  1. Muy lindo.

    Una bellísima fabula, en la que los 2 personajes cometieron errores:

    1º,- por parte del joven, autoproclamarse como poseedor del corazón más hermoso (que mal consejero el egocentrismo, y el pensar que somos perfectos, y que nos somos los buenos, y vos los malvados).

    2º.- por parte del anciano, el haber dado tanto amor, que su corazón acabó lleno de heridas no correspondidas, y pese a ello recordar que todavía los ama y alimenta la esperanza, que algún día regresen, y llenen el vacío que dejaron en su corazón (si no regresaron, ¿porqué no fuiste a buscarlos? ¿por desidia? ¿por enojo? ¿por orgullo?: Nunca podéis dar por verdadera una historia, sin haber llegado a hacer todo lo que pudísteis.

    Felicidades por todo lo demás.

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  2. Gracias por tu comentario MªEugenia!
    A veces al pensar que nosotros somos buenos y los otros no, nos basamos en hechos que así lo corroboran, no creo que siempre se deba llamar egocentrismo.
    Si alguien se marcha de tu vida también tendrá sus motivos, por tanto ir a buscarlo no siempre es la mejor idea. Del vacío que te deja debes ocuparte tú mismo, sin esperar ni añadir desidias, enojos ni orgullos...
    Dicen que "el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen"
    Y si no,... a otra cosa! :-)

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