“Porque la vida no nos pide llegar en primer lugar
siempre,
lo que nos pide es no rendirnos nunca”
RESILENCIA: Es la capacidad
humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Es
un término que se toma de la resistencia de los materiales que se doblan sin
romperse para recuperar la situación o forma original.
Entereza; superar
algo y salir fortalecido. Adaptarse, transformar la adversidad y aceptarla. Sobreponerse
a un estímulo adverso. Entereza más allá de la resistencia.
Se considera que
las personas más resilientes soportan mejor la presión y tienen mayor
equilibrio emocional frente a las situaciones de estrés. Sienten control frente
a los acontecimientos y mayor capacidad para afrontar posibles retos.
No se cierran al
cambio y tienen la suficiente flexibilidad para cambiar sus metas y adaptar sus
planes a las posibles nuevas saturaciones.
Las personas
resilentes, lejos de intentar controlarlo todo, aprenden a lidiar con las
vicisitudes y con la incertidumbre. Tienen la capacidad de aceptar las situaciones
tal y como se presentan.
Conocen sus
limitaciones, pero su fortaleza está muy presente en ellas. Han tenido que
desarrollarla frente a diferentes retos y adversidades, y eso las ha curtido y
fortalecido.
Una persona resilente hace frente a
sus propios problemas, supera los obstáculos y no cede a la presión, sobreponiéndose a períodos de dolor emocional.
No se puede saber
si uno tiene capacidad de resilencia, si no pasa o ha pasado por una
experiencia extrema.
Aunque todos
tenemos las herramientas para soportar y trascender al dolor, hay personas que
parecen tener capacidad de resilencia en dosis dobles, sorprendentes e
insospechadas incluso para ellas.
Conozco en concreto
a una persona con una capacidad de resilencia envidiable. Ha hecho y hace
frente a situaciones en las que queda claramente demostrada la descripción del
término que aquí describimos.
Tiene incluso la
capacidad de hacer liviana una situación que a ti te esté carcomiendo, aunque
en ese momento ella esté lidiando con tres situaciones mucho peores que la tuya,
y conseguirlo!.
Si bien es cierto
que en ocasiones la fuerza le flaquea y el agotamiento le hace mella, consigue
recuperarse y volver a la batalla, y pocas veces lo hace sin una sonrisa en la
cara.
“Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles”
-“¿Qué quieres que
haga? Es lo que hay” “Llevo días con un fuerte dolor de cabeza, pero ahí voy”
Y ante la pregunta:
-“¿Cómo estáis?” aunque la respuesta larga contemplaría varios problemas y
gestos de preocupación, tanto para ella al darles voz, como para ti al
escucharlos, su respuesta suele ser siempre muy parecida: -“Bien, ahí estamos”.
Tiene la capacidad
necesaria para franquear los obstáculos, con la audacia necesaria para cambiar
los medios sin renunciar al fin. Si por la derecha no le funciona, prueba por
la izquierda, y así hasta que consigue
salir de la última encrucijada.
Para aplaudirle
también la capacidad de disfrutar de los momentos tranquilos, aún saliendo de
uno algo tormentoso y esperando el siguiente: “-Ahora estamos bien,
aprovechemos”
Voy a dedicarte este post, por ser sin duda todo un ejemplo de: entereza, de fortaleza, de resistencia, de valentía, todo un ejemplo de "Resilencia".

No hay comentarios:
Publicar un comentario