Cada año lo mismo: Llega el verano y nos damos cuenta de que nos sobran unos kilos. Nos lo suele chivar el momento playa... maldito biquini!!
Como si durante el resto del año no nos desnudáramos o no miráramos nuestro cuerpo, o simplemente no nos importara tener sobrepeso.

En la prehistoria se prefería a la mujer gruesa y además era símbolo de fertilidad y alto estatus. En la edad media, engordar era símbolo de salud y riqueza... pero apareció la moda francesa, con el uso del corsé! y convirtió en signo de distinción, el comer poco, los medios de comunicación difundieron los nuevos valores estéticos y aparecieron los primeros casos de enfermedad por bajo peso, la delgadez extrema, con el nombre de "anorexia".
Las personas delgadas suelen tener una máxima: "Para no engordar lo que hay que hacer es comer menos y moverse más"
Si bien es cierto que una dieta sana y controlada y por supuesto hacer ejercicio físico, ayuda a mantener una determinada figura, no siempre depende exclusivamente de tales hechos.
A una persona con un metabolismo o una constitución delgada no se le puede reducir la cantidad de sus comidas, porque pasaría hambre; a una persona que acostumbra a dormir 10 horas diarías, no podríamos pedirle que durmiera solo 6 y siguiera sintiendose bien.
El cuerpo necesita su dosis de alimento, sueño y demás actos vitales para funcionar correctamente. ¿Quien sabe mejor que nosotros cual es la dosis?
Las dietas suelen eliminar el pan, y resulta que expertos en nutrición aseguran que es un alimento básico en una dieta sana y equilibrada ya que aporta hidratos de carbono, fibra, proteínas, vitaminas y minerales, y además, no engorda! Consideran que eliminarlo de la dieta es "un error que puede llevarnos a desequilibrar nuestra alimentación". Entonces ¿a quien hacemos caso? ¿No somos nosotros mismos conocedores de nuestro cuerpo y sabemos (o solemos saber), lo que nos engorda y lo que no?
Leo que el hambre es un impulso tan poderoso como el sueño y que la gente (al igual que los animales) llega a matar si tiene mucha necesidad de comer!
Sin contemplar que cometer exceso de fritos, grasas saturadas y demás prejuicios para la salud y basándonos únicamente en la belleza, ¿Porque vivir condicionado por una balanza?
Y si nos apetece abrir el frigorífico entre horas, siendo conscientes de que es más .... ¿sano? comer una fruta o una zanahoria, ¿porqué no hacerlo?
Cuando oímos esa horrible pregunta-afirmación: "¿te has engordado, no?" solo nos sirve para rebajar nuestra autoestima!! ¿A quien puede ayudarle oir eso?
Está claro que padecer obesidad no es sano. No matan los kilos sino: la hipertensión, la hipercolesterolemia, los altos niveles de glucosa y otros problemas que suelen acompañar al exceso de peso.
Pero pienso que es uno mismo el que debe considerar si su peso y su volumen son los correctos para sentirse bien y que dentro de unos niveles, sabemos si nos sobra o nos falta.

Si mirando esta foto preguntamos "¿que figura desearíamos tener?" está claro que por uninimidad, elegiríamos la de la izquierda, y quien diga lo contrario me hará pensar que miente... pero ¿no pensamos eso por que las comparamos?
La chica de la derecha, aunque no cumple los cánones de belleza establecidos como perfectos, y aunque seguramente preferíria perder unos kilos, puede no tener complejos hasta el momento que la comparan con la de su espalda.
Así pues, ¿cuando decidimos que estamos gordos? o mejor preguntado: ¿quien lo decide: nosotros o los que nos rodean, que son los que, cuando nosotros no somos conscientes de ello, nos suelen "hacer entender" que debemos perder peso? Si no tenemos el dichoso 60-90-60, ¿preferimos que nos llamen -siempre cariñosamente, claro-, "rollizos" o "escuálidos"?
Sacando una lanza a favor del poco peso (o escuálidos), diré que hay pocos placeres como el que sientes cuando tu ropa te holguea! y piensas: "que bien!...que gorda estaba antes!"
Sea como fuere, y tengamos sobrepeso o no, recordemos siempre esa clásica máxima de la belleza interior! Esa de la que todos hablan y pocos valoran.
"La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma. (George Sand)
Eso está muy bonito, pero si alguien conoce alguna dieta que permita comer de todo, sin restricciones de ningún tipo, sin exigir ningún esfuerzo físico, ni agobio mental, ni nos obligue a cambiar nuestra manera de cocinar,... que por favor me lo haga saber que yo personalmente, -que nunca he seguido ninguna dieta-, como mínimo, la probaré!



No hay comentarios:
Publicar un comentario