Acaba el día y me
apetece ver una película que me distraiga la mente. Cojo el mando de la tele y
empiezo el rastreo. Las opciones de esta noche son: reality de sentimientos,
capítulos de series que no sigo, fútbol y la película “Como Dios”.
Amenaza ser una “americanada”
absurda, pero no tengo ganas de pensar, así que decido verla.
Mi sospecha no falla: Si Jim Carrey es el protagonista, poco puedo esperar...
Sigo haciendo zapping y en uno de los rastreos vuelvo a caer en ese canal y veo al exagerado de Carrie hablando con un tal Dios que le está otorgando todos sus poderes, con la finalidad de que deje de quejarse a él de todo lo malo que le pasa.
Le
enseña un archivador blanco (por lo visto en el cielo todo es blanco), en el
que le explica que está guardada toda su vida y le autoriza a abrirlo....
-Guauuu (pienso),
sería fantástico tener tu vida archivada y poder ir abriendo carpetas para
recordar todo lo que hemos vivido!
Y voy más allá en
mi pensamiento: “-Que bueno sería ver donde me equivoqué”
Pero no, el plan no
era ese. La idea era algo así como: “Yo Dios me voy de vacaciones cediéndote a ti
todo mi poder y tú te encargas de
gestionar todas las súplicas que recibo”.
Va pasando la película
y mientras Bruce (que así se llama el protagonista) va gesticulando como sólo
Jim Carrey sabe hacer, yo voy pensando lo que haría si se me concediera esa licencia. ¡Necesitaría semanas solo para organizarme una lista de prioridades! Y como
expliqué al principio: no tenía ganas de pensar, así que como ya imagino la previsible moraleja final, aumento el share del reality.
Resumiendo: Si este
Dios americano le hubiera dado la oportunidad de cambiar el pasado para mejorar
el presente, hubiera cogido papel y boli para apuntar las ideas, pero si se
trata de arreglarlo a partir de hoy, puedo hacerlo sin ayuda de Morgan Freeman!
¿Idealizar el
pasado no es rechazar el presente?
¿Si nos dejaran volver atrás, cometeríamos
los mismos errores?
La respuesta inmediata es un contundente NO, pero ¿no sería
igual de fácil el no volver a cometerlos, que el repetir lo que ahora
consideramos errores, sabiendo el final?
Por ejemplo, sobre un viaje nefasto puedo
pensar (y pienso): “No volvería a coger ese avión”, cuando tal vez sería bueno
subirse, disfrutar del viaje, sabiendo que cuando se acabe, todo va a ser un horror.
Otro ejemplo: "Sé que si bajo corriendo esas escaleras me caeré, porque así
me pasó, pero igualmente las bajo corriendo porque recuerdo que solo me hice 3
rasguños y un esguince y como tuve
que guardar reposo, me ahorré ir a esa boda a la que no me apetecía nada ir.
Si pudiésemos
retroceder el tiempo y volver a empezar sabiendo lo que sabemos, la mayoría seríamos
camicaces!
-“Venga coge el coche de tu padre, que se lo rayaremos y te castigará sin salir un mes, pero a los 2 días te lo
perdonará”
-“Atrevete a
decirle a esa chica que te gusta tanto y así no pasarás toda la vida pensando que tenías que haberlo hecho! Eso si: sopesa que si te dice que si, no se casará con
Alberto como hizo después, pero tú tampoco te casarás con Irene y no tendrás la maravillosa familia y los guapísimos hijos que tienes ahora....
Citó Jorge
Manrique: “Cuán presto se va el placer, como después de acordado da dolor”
¿Dolor? Entonces no dudo más. Aprovechando mi autoridad en este post, modifico el final de su copla:
“Como, a nuestro parecer, cualquier tiempo pasado fue... anterior"
Decidido: Es mejor no abrir el archivador, por muy blanco que sea.

Eva los aviones equivocados también sirven para avanzar! Muakk
ResponderEliminarAnna :-D
El tiempo así lo ha demostrado Anna.
ResponderEliminarBss
El pasado es historia, el futuro un misterio y el hoy un regalo.
ResponderEliminarPor eso se le llama presente!
Petonssss Evix
Albert