El otro día estuve en esa corporación multinacional de orígen sueco.
Esa dedicada a la venta minorista de muebles, objetos para el hogar y decoración, a bajo precio y diseño contemporáneo.
Esa que es considerada un icono del diseño contemporáneo y una de las más prestigiosas e innovadoras.
Esa que creó el concepto de "móntelo usted mismo".
Esa que sin importar el dia ni la hora, hay gente.
Esa que tiene un juguete standard que aunque parece aburrido, en muchas consultas médicas, tiendas y peluquerías lo tienen y a los niños les encanta.... ESA!
Entramos sobre las 11 de la mañana, y después de tomarnos un café y un bollo con salchicha de plástico, –que nos supo delicioso y a un precio de risa -, y armarnos hasta los dientes con: bolsa amarilla, metrillo de papel, papel para anotar el número de pasillo en el que encontrarás ese mueble tan ideal que ves expuesto en la tienda y pequeño lapiz, empezamos nuestra redecoración de vida!
No es algo que puedas preveer con certeza... sabes que cuando visitas esta tienda, algo vas a comprar, bien porque hay objetos que dudas encontrar en otro sitio, o bien porque te lo colocan con tanta originalidad, que crees que en tu casa quedará igual !
Nada más entrar te presentan un espacio que apenas debe llegar a los 20m2, que han distribuido en: salón-cocina-office, dormitorio de matrimonio, dormitorio infantil, baño.... y zona de estudio y/o juego!!
Es curioso y gracioso, la reacción que nos genera a muchos el ver esa imagen que no alcanzamos a recorrer con una sola mirada, ya que está tan aprovechado cada rincón, cada esquina y todo se ha colocado de manera tan ingeniosa, que queremos, -o mejor- necesitamos retener lo que vemos en nuestra mente, tanto para explicarlo después, como para aprovechar alguna de esas ideas y ver si alguna podemos ponerla igual en casa! Y pensamos: “¿Cómo es posible que en tan poco espacio, tantas cosas queden tan bien? No se me hubiera -o hubiese- ocurrido nunca poner esto así, pero... que bien queda!”
A este pensamiento (creo que bastante común), yo añado otro: “Aunque mi casa tenga más m2, si lo pongo así, no me va a quedar igual”
Y añado una pregunta: “¿Cómo puede ser que en mi comedor sea tan grande como ese piso de muestra y me parezca pequeño?”
Como cada vez que vamos compramos algo y las colas para pagar son muy pesadas de hacer, lo mejor es verlo todo para tardar en volver, así que sin necesitad de salir a la calle comimos y seguimos nuestra marcha por esos pasillos repletos de buenas y originales ideas.
Salimos casi a las 6 de la tarde! Si bien es cierto que nos paramos y lo tocamos todo, os aseguro que no repetimos pasillos, osea, no retrocedimos y por eso tardamos más horas en salir, es que la información para procesar es tanta, que aún en la caja de salida solemos comentar cosas como: “tenía que haber cogido aquella estantería para el baño”.
Queda demostrado que existe gente muy creativa, que te hace inevitable pensar todo lo que podrías hacer en tu casa con tantas ideas!
Daños colaterales ocasionados por la visita a este fascinante lugar:
1.-) Retiro voluntario del mundanal ruído:
Me preguntaron por la noche si había llovido en mi ciudad y no pude contestar...
“-Sobre las 11 de la mañana estaba nublado, a las 3 salí a la calle a fumar un cigarro y hacía sol y a las 6 de la tarde no llovía. Desconozco como estuvo el resto del día, lo que si puedo decirte es que he visto una funda nórdica para tu cama que te encantaría”.
2.-) Contractura muscular y/o cervical:
Además de tener que girar la cabeza de forma contínua a ambos lados de tus hombros, es tal la cantidad de propuestas que ves, que mentalmente vas cambiando tus muebles de sitio, e imaginando de que manera podrías encajar esa estantería en tu comedor. Sabes que además de no hacerte falta, no cabe, pero sigues obligando a tu mente a que encuentre el lugar adecuado. Necesitas encontrarlo porque no estaría bien que te la llevaras sin una buena explicación, tipo: “Suerte que encontré esta estantería porque estaba cansada de ver ese trozo de pared tan desangelada”.
3.-) Por la noche te cuesta conciliar el sueño:
Es normal, estás procesando y recordando colores, formas, modelos, sillas y sillones y temes dormirte para no olvidarlos.
4.-) Al día siguiente tu casa pagará las consecuencias:
Lo más probable es que gane con el cambio a la que la vas a someter, pero primero deberá soportar que la veas aburrida, sobria, típica y hasta triste!.
Puedes llegar a golpear alguna silla al pasar, como si de repente te molestara que estuviera ahí (y es que de repente te molesta), o como si la vieras vieja y sosa. Dirás cosas como: “Que viejas están estas cortinas!”, sin recordar lo que te costaron, y que no te costó pagarlo porque eran de una tela buena pensada para durar tiempo.
Tus muebles no tienen la culpa, pero pagarán por no ser tan divertidos!.
5.-) Es posible que durante unos días te notes más cansado:
Sin tal vez ser consciente de ello, cambiarás cosas de sitio, empujarás tímidamente el sofá para intentar ganar algo de espacio, harás limpieza en el armario del baño para intentar colocarlo todo como lo viste allí, tirarás cosas que ahora te parecen obsoletas... en definitiva: los días siguientes, realizarás sobre-esfuerzos.
6.-) Cuestionas tu gusto y depende de las horas que hayas estado dentro, tu vida:
No os parezca exagerado! Si al llegar a casa después de una jornada de 7/8 horas allí dentro, llegas a casa y piensas: “Esta casa no me transmite nada; me ahoga; debí poner los muebles blancos, que sobria y poco arriesgada he sido siempre! A partir de ahora voy a cambiar. Empezaré pintando una pared de color naranja y compraré unos cojines de colores -que ví en esa tienda-, que le darán un toque diferente al salón y de paso me harán ver la vida de forma más alegre!” (Ya la veías alegre, pero el naranja alegrará aún más, el –hasta ahora- clásico, sencillo y elegante beige de tu sofá)
7.-) Creas un vínculo especial con el catálogo:
Puedes leer un libro de un tirón en pocos días, una revista cualquiera la ojeas en 5 minutos, un cuento lo narras en 10, pero ese catálogo.... lo ojeas, marcas las hojas interesantes, sueles tenerlo a mano, ocupando un lugar privilegiado entre tus lecturas; tal vez hasta viaje contigo en tren porque es un momento ideal para mirarlo y fijarte en los detalles sin que nadie te moleste.
Ciertamente el sitio es fascinante y como leí: seguirá renovando el estilo de vida de muchas personas, no solo como una empresa o una marca, sino también como un movimiento que dota a las personas de las herramientas necesarias para crear y ajustar los entornos a sus necesidades.
Personalmente he pasado de estar satisfecha con la decoración de mi casa, encontrarla un lugar tranquilo, ordenado, en algunos espacios más cerca del minimalismo que del barroco, a entender perfectamente y hacerme con su eslogan.
Personalmente he pasado de estar satisfecha con la decoración de mi casa, encontrarla un lugar tranquilo, ordenado, en algunos espacios más cerca del minimalismo que del barroco, a entender perfectamente y hacerme con su eslogan.
A partir de ahora no quiero solo que quede bien, sinó que sea divertido, original, arriesgado... que sea como esa tienda en la que estuve el otro día y que -como cada vez que la visito-, ha provocado un cambio en mi concepto de decoración.

Buenísimo!!! me ha encantado!!! "Redecora tu vida" :))
ResponderEliminarGracias Helen!
ResponderEliminarPor el comentario y por visitar BLAU CEL :-)