La paciencia o perseverancia es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades para conseguir algún bien. De acuerdo con la tradición filosófica, "es la constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el hombre no se deja dominar por él"
Pero ¿hasta donde llega nuestra paciencia, o mejor preguntado, hasta donde debe llegar?
Espera, espera que todo llega... si, si, yo me espero pero ¿hasta cuando?
Leo que: "La paciencia es un rasgo de personalidad madura". Entonces: si no tengo paciencia (que no la tengo), ¿es porque no soy madura?? Discrepo!, Soy impaciente y mucho, pero no imadura!. Entiendo que se refiere a que con la edad, aprendes a que a veces debes esperar.
Dicen que las personas que tienen paciencia y saben esperar con calma a que las cosas sucedan, son las que piensan: que a las cosas que no dependan estrictamente de uno, hay que darles tiempo. Si, pero vuelvo al punto 1... ¿cuanto tiempo?? ¿Existe un criterio para la paciencia?, porque a veces las cosas pueden ir mal, pero con un poco de paciencia pueden ir peor.
La paciencia consiste en tolerar todos los males ajenos con ánimo tranquilo, y en no tener ningún resentimiento con el que nos los causa.
La impaciencia es una distorsión psicológica que tiene cura. Tan sólo basta comprender que es inútil. No sirve absolutamente para nada. Por más que nos quejemos, enfademos y lamentemos, las cosas van a seguir yendo a su ritmo, tal y como lo han estado haciendo y lo van a seguir haciendo siempre.
Y no sólo eso. Es muy perjudicial para nuestra salud emocional. Cada vez que nos invade la impaciencia es como si tomáramos un vasito de cianuro, vertiendo veneno sobre nuestra mente y nuestro corazón. Al no poder hacer nada al respecto, nos invade la impotencia, y con ésta, el agobio, el enfado y la lamentación.
Entonces ¿Por qué somos impacientes? Aunque parezca mentira, ninguno de nosotros elige tomar esta actitud cuando la vida no se ajusta a nuestros planes.
Y sentimos malestar y limitamos nuestra felicidad, porque creemos que ésta no se encuentra en este preciso momento, sino en otro que no acaba de llegar.
La vida tiene su propio ritmo y hay que acostumbrarse a él y... tener paciencia!
"Bendito regalo es este al que llaman presente" (Sebastian Skira)

La paciencia, como la inteligencia, es de las pocas cosas que Dios repartió correctamente a todo el mundo: todos cremos tener suficiente.
ResponderEliminarSaludos.
Buen comentario Miguel!!! Reconozco (no con orgullo), que no tengo ni pizca de paciencia, yo la tengo que trabajar mucho aún!! Besotes
ResponderEliminarEn estos tiempos que vivimos no nos queda otra que tener paciencia...
ResponderEliminarHmm.. yo fui paciente la mayor parte de mi vida, y ahora que ya ando en la edad "madura",la dichosa paciencia se me acabó casi por completo.... será que voy de rebote de la madurez hacia atras???
ResponderEliminarOscar, no es difícil sentir que se nos acaba la paciencia,creo que lo más difícil es que te pidan que la tengas, cuando lo único que quieres es que las cosas sucedan YA!
ResponderEliminarGracias por visitar y comentar BLAU CEL!