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jueves, 31 de marzo de 2011

EL FACTOR "SORPRESA"

Que poco me gustan las sorpresas!!  
Prefiero tenerlo todo controlado, estar preparada a cualquier cambio, a cualquier modificación de lo planeado... Es menos emocionante, lo sé, pero que prevalezca el orden en mi día a día es algo que agradezco. 
Si tuviera una bola de cristal que con seguridad funcionara, no le preguntaría grandes acontecimientos; cada mañana desayunando, le preguntaría como iba a ir el día. Tanto las cosas buenas, si las hubiera o hubiese, como los detalles a tener en cuenta, para adelantarme a ellos y no tener sorpresas!!

Por que las sorpresas buenas son estupendas y te alegran el día, pero ¿que pasa cuando la sorpresa no es tan buena? Y tal vez es peor cuando para la persona que te sorprende lo hace para alegrarte y tal alegría no aparece por ningún lado. Esa situación es muy incómoda!

Tienes entonces doble trabajo: el de pasar ese momento y el de explicar de la mejor manera posible a quien te ha sorprendido, los motivos por los que "mejor que no lo hubiera hecho".
Por que lo paso mal cuando pienso que alguien se ha molestado en tratar de sorprenderme  y no lo ha conseguido. Y si me gusta lo que hay, suelo pensar que tal vez no lo merezco y entonces me sabe mal que se hayan molestado tanto... un lío, lo sé!

Siempre he tenido miedo al "factor sorpresa", a ese momento de duda, de incertidumbre, de "se que se cuece algo, pero no se que es", creo que eso es lo que no me ha dejado nunca disfrutarlas. 
¿Mi mejor sorpresa?? La fiesta de mi 40 cumpleaños!
Lo programado era invitar a comer a mi familia y por la noche celebrarlo con mi grupo más íntimo de amigos, poco más!. No quería hacer mucho ruido, porque no atravesaba un buen momento personal y el hecho de cumplir 40 era lo único que me faltaba!

Así que cogí a mi sobrina en brazos y entramos a un restaurante, que como no era al que yo quería ir, entré renegando.
Pero lo consiguieron!, y así la recuerdo: como una gran sorpresa! Habían compañeros de trabajo, amigas del colegio, vecinas de la infancia, amigas dispares...

Desde ese día, debería haber perdido el miedo a ese momento sorpresa, pero no lo he hecho!

Prefiero que me digan: donde, cuando y con quien; a que hora y si puede ser, si va a hacer frío o calor! Y aunque la vida no me ha dotado para ser buena actriz, si es necesario pondré cara de sorpresa, pero por favor: no me sorprendáis!





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